[Moscú, Rusia]. Un brutal deporte considerado como tradición nacional en partes de Rusia.
Los dos rivales se miraban y se movían de un lado a otro en la cancha de baloncesto, esperando que empezara la pelea.
Eran dos perros lobos centro-asiáticos adultos de la clase de peso mediano. Ninguno de los dos había sido derrotado durante 42 apariciones en los círculos de las peleas de perros en Rusia. Pesaban más de 45 quilos.
El árbitro dio la señal. Sus preparadores los soltaron. Los perros gruñeron, arremetieron y pelearon, cerrando sus mandíbulas en sus caras. Empezaron a tirar y girar, tratando cada uno de empujar al otro contra la nieve.
Unas ciento cincuenta personas se apretaban contra las vallas para mirar. Había empezado el cotejo más intenso del torneo ruso de peleas de perros, realizado en una zona boscosa al sur de Moscú.
Las peleas de perros están prohibidas en gran parte de Occidente y los defensores de los derechos de los animales han querido durante largo tiempo que también fueran prohibidas en Rusia y en el resto del antiguo mundo soviético, considerándolas una cruel y sangrienta diversión de apostadores y matones. Han tenido éxito en Moscú, donde las peleas fueron prohibidas por decreto de la alcaldía.
Pero en toda Asia central y en el Caúcaso, y extendiéndose hasta las afueras de la capital rusa, ha empezado a prosperar un tipo de deporte que ha ganado legitimidad local y nuevos seguidores desde el derrumbe de la Unión Soviética hace quince años. También ha vuelto a Afganistán, donde estuvo prohibido durante el régimen de los talibanes.
El deporte gira en torno a razas grandes, incluyendo a pastores de Asia central y <i>ovcharkas</i> caucasianos, criados por criadores de ganado en todo el continente para defender a corderos y ganado en las montañas y estepas. Los perros son llamados colectivamente <i>volkodavs</i>, matadores de lobos.
La Asociación Rusa de Volkodavs Rusos, que patrocina un torneo nacional de peleas y participa en peleas en otros países, reclaman tener entre sus miembros a más de mil criadores y a otros mil propietarios que inscriben a sus perros para pelear.
Realiza torneos casi abiertamente, y tiene suficientes fans como para editar una lujosa revista, llevar una página web y realizar un campeonato anual.
Sus miembros desechan las críticas como mal informadas y superficiales, diciendo que el deporte tiene sus raíces en pruebas tradicionales en las que los pastores ponían a prueba a sus perros de trabajo y celebraban su resistencia y sus capacidades para atacar a lobos. También insisten en que sus torneos, a diferencia de peleas secretas con pit bulls y otras razas peleadoras, nunca incluyen peleas a muerte, y que los perros sufren rara vez heridas serias.
“No le gusta a la gente que no ha visto nunca una pelea, o que no las entienden”, dijo Stanislav Mikhailov, presidente de la asociación, cuando los propietarios se reunían hace poco para su último torneo, realizado en un sanatorio en la región de Tula, en el boscoso sur de Moscú.
Este acontecimiento era a la vez abierto que parcialmente cerrado. Los fans llegaron en tropel. Pero admitieron a cuatro periodistas -uno occidental y tres rusos- a condición de que no revelaran la ubicación del sanatorio, por temor a los vándalos o protestas de opositores de las peleas. En el Caúcaso y en Asia, los dueños de perros dicen que esas precauciones no son necesarias.
En el ring, la pelea continuaba. Los perros se tiraban con sus hocicos describiendo estrechos círculos y entonces se soltaron, gruñeron y se volvieron a atacar. A veces se levantan, buscando protegerse con sus patas delanteras mientras se empujan con las patas traseras y tratando de morder.
Sus preparadores estaban agachados junto a ellos, alentándolos a gritos.
Un pastor de lustre rojizo llamado Sarbai, sacó ventaja pronto. Pesaba unos sesenta quilos, al menos trece quilos más que su rival. “¡Buen chico, Sarbai!”, gritaba su preparador. “¡Muérdelo bien! ¡Trabaja!”
Sarbai meneó el muñón de su rabo recortado.
Su rival, Jack, tenía una pata trasera ligeramente torcida, que su dueño explicó que se le había quebrado cuando fue arrollado por un coche hace cinco años. No estaba a la altura de la fuerza de Sarbai. Pero era rápido. Se negaba a rendirse. Cuando cedía terreno, se lanzó varias veces contra Sarbai, a veces mordiendo en el cuello al perro más grande, a veces arremetiendo contra sus piernas.
Aunque la mayoría de las más de diez peleas diarias produjeron poca sangre, esta era diferente. Jack y Sarbai se destrozaron los hocicos con los primeros mordiscos. La sangre manaba, manchando las caras y costados de los perros.
Pelearon durante unos quince minutos, hasta que empezó a nevar. Finalmente el ritmo disminuyó y los perros, exhaustos, se quedaron parados sin moverse, con la lengua afuera. El árbitro marcó descanso. La primera vuelta fue declarada empate.
La legalidad de estos espectáculos está poco clara. El código penal ruso incluye una ley que prohíbe tratar con crueldad a los animales, pero hasta la fecha, dicen defensores de los derechos animales y criadores de perros, no se ha utilizado contra las peleas de <i>volkodav</i>.
La redacción de la ley es vaga y Elena Maruyeva, directora del Centro de Protección de los Derechos Animales Vita, una organización privada de Moscú, dijo que el gobierno no la interpretaba ampliamente. “En la práctica, es muy, muy difícil procesar a una persona por esta ley”, dijo.
Los dueños de perros dicen que, como las peleas no están prohibidas, están permitidas. Observan que funcionarios de gobierno están enterados de los torneos y la asociación publica los resultados. Los fans también venden abiertamente videos de las peleas.
“Somos una organización semi-abierta”, dice Yuri Yevgrashim, el árbitro jefe de las peleas del día.
Cualquiera sea su estatus oficial, este deporte parece no hacer frente a ninguna amenaza significativa. Maruyeva y un colaborador en otra de las organizaciones de protección animal más importantes en Moscú dijeron que, de momento, no han pedido la prohibición de las peleas de perros lobos. En lugar de eso, prefieren otras medidas, como restricciones a la crianza de perros de ataque, inscripción de los criadores de perros lobos y la implementación de normas para su cuidado.
En el ring empezó la segunda ronda. Los perros hundieron sus dientes en sus mandíbulas y empezaron a revolcarse en la nieve. Jack no se quería someter. Las probabilidades parecían cambiar. ¿Ganaría el perro más chico?
“¡Jack, estoy contigo!”, gritaba un hombre rubicundo, con un vaso de plástico de vodka en la mano. Pero la segunda vuelta terminó como la primera: con dos perros exhaustos.
Según las reglas de la asociación, los perros son clasificados en dos clases según la edad y peso. Son juniors hasta los dos años y medio, cuando clasifican como adultos. Los pesos medianos deben pesar menos de 62 quilos. Todo perro más pesado que eso, es un peso pesado.
El más grande, que pesa casi noventa quilos, no goza de mucho prestigio. “Son muy lentos”, dice Yevgrashin.
La pelea dura hasta que un perro muestra miedo o dolor. Agachar el rabo, chillar, gimotear, negarse a pelear o hacer chasquidos defensivos con las mandíbulas, son causal de descalificación instantánea. No hay puntos. Sólo hay ganadores y perdedores o, en las peleas que terminan en empate durante tres vueltas, empates.
A veces el resultado se intuye al principio. Otras, las peleas duran más de 45 minutos. Siempre hay un veterinario presente, dijeron Mikhailov y Yevgrashin.
Entre las rondas de Sarbai y Jack, pelearon otros perros. Uno se llamaba Koba, el apodo que usaba Stalin. Koba ganó.
Otro se llamaba Khattab, en honor a un terrorista jordano que peleó en Afganistán, Tayikistán y Chechenia antes de que el servicio secreto ruso lo matara con una carta empapada en veneno en 2002. También ganó en la categoría de peso mediano junior, ampliando su historial como invicto a ocho peleas seguidas.
Muchas peleas de perros en Rusia están, se dice, manchadas, con perros hinchados de esteroides, o con animales untados con grasa de lobo para confundir o atemorizar a sus rivales, o los hocicos de los perros son inyectados con Novocain para hacerlos pelear sin titubear. Pero Edgar Grigorian, el dueño de Khattab, dijo que a este nivel las peleas eran limpias.
“Rechazamos firmemente el engaño”, dijo. “Yo, a los perros torcidos en una pelea, los reconozco siempre, y un buen árbitro también lo verá”.
Grigorian y varios otros criadores y miembros de la asociación, dijeron que no había un premio en dinero, pero que los perros exitosos eran utilizados como cementales, que se vendían a más de quinientos dólares cada uno.
No se paga entrada para los dos días en el sanatorio, ni presencié ninguna apuesta, aunque se dice que los criadores podrían apostar privadamente.
La noche anterior, dueños y fans se habían reunido en el sanatorio para celebrar su deporte. Detrás de una puerta de cuarto de hotel, un enorme perro hacía guardia junto a un cuenco de metal con carne. Cuando Yevgrashin abrió la puerta, el perro miró al desconocido y gruñó.
Yevgrashin cerró la puerta. Shamil Dotdayev, que vende videos de las peleas y copias de su libro ‘Volvodavs Caucasianos’, pensaba ya en el siguiente torneo.
Las peleas, dijo, ayudan a preservar las razas que tienen raíces antiguas en Asia central y el Caúcaso y una permanente utilidad en la producción de alimentos.
No piensan así los grupos de derechos animales. Dicen que el sistema de crianza recompensa los atributos que se necesitan para pelear, que son más precisos que para los que cuidan ganado o dirigen una jauría.
Dotdayev admitió que sus intereses eran más amplios. Sirvió vodka y dijo que las peleas de perros tenían una atracción casi irresistible, y que estudiar las peleas de perros se puede convertir en la obsesión de un pastor o de hombre de las montañas.
“Los perros nos enseñan”, dijo. “Tú no puedes mirar a un perro y decir quién es. El perro está por la parte de dentro, no por fiera. Está en su espíritu”.
“Pasa lo mismo con la gente”, agregó, y levantó su vaso.
En la cancha de baloncesto, Jack y Sarbai debían empezar la tercera ronda.
Sarbai empujó rápidamente a Jack contra la nieve. Lo aplastó toda vez que Jack quiso escapar, hasta que se cansó y empezó a hacer chasquidos con la mandíbula, con lo que quería decir que se rendía. Su torneo había terminado. Sarbai pasaba a la siguiente fase.
[10 de febrero de 2007]
[©new york times]
[viene de <b>mQh]














isaac giovanni
marzo 14, 2007
aaaaa mejor deberian de poner videos de peleas
oscar esparza
marzo 15, 2007
ddddddddddddddghhhhhhhhhngtt
corbobosa
marzo 17, 2007
es una total porqueria que hagan eso con los perros, que exista el boxeo ya esta y no miporta pq son dos brutos que ganan plata por matarse pero los perros ellos no pelean pq si pelean para defenderse o defender a su amo no para hacerle ganar plata ese hijue`puta q le vale tres mierdas su perro
hey
abril 5, 2007
estos animales son preparados y obligados a pelear sin ninguna opcion por parte del dueño…me gustaria ver a los dueños de estos perros pelear como ellos y sufrir tanto para ver si les gusta
ALEX
abril 24, 2007
MALTRATADOS
pACo
mayo 31, 2007
son unos hdp conchas de su madre peleen entre hustedes agan pelear a sus mamas en bolas ijos de puta conchas de su madre forross de mierda como asen esas cosas imbesiles
ale
junio 6, 2007
bhvxfx sad ffdsa jhaz uia tgra sa
su madre
junio 13, 2007
perros gonoprreas metan algo buenimaricones
alejandro leiva
junio 24, 2007
hola yo quiero ser un perro para peleliar con ustedes el manifico alejandro
harle ariasu
julio 10, 2007
malditos como ustedes no son los que pelean les vale mierda que ellos se mueran ,eso si, tengo que gastar para comprarme otro perro para mandarlo a pelear otra vez,vallan y metan a su mamá haber si asi se consigen otra malditos putos sin escrupulos y si no sabes que es eres un pendejo…
harle ariasu
julio 10, 2007
que mierda es esto ,estaran pendejos o que como no erres tu el que se chinga eso si,si se muere el perro tengo que comprar oto, pinche maldito de mierda pon a tu mamá a pelear a ver si asi te consiges otra,siento mas compasion por los animales que por los humanos ellos no son pendejos ni salvajes como la porqueria de hombres que son.
ILIANA
julio 10, 2007
EL HOMUNCULO LLAMADO HOMBRE ES EL SER MAS VIL Y EL ANIMAL MAS PELIGROSO EXISTENTE EN EL PLANETA , A TODOS LOS QUE PRACTICAN LAS PELEAS A COSTA DE ANIMALES INDEFENSOS SINCERAMENTE SE LES PUDRA EL CULO CON TODO Y GUEVOS Y SI NO TIENEN A QUIEN CHINGAR POS METANSE UN BALAZO Y ASI NOS HACEN EL MUNDO MEJOR, YA BASTANTE VIOLENCIA HAN INTRODUCIDO EN NUESTRO PLANETA, ACABENSE DE UNA VEZ MALDITOS ABORTOS DE HUMANOIDES JODIDOS SUGIERO A LOS RUSOS QUE HACEN PELEAS DE PERROS QUE SE MANTEN ENTRE ELLOS YA QUE AL FIN TODOS SON IGUALES, PATANES Y VILES.
eugenio
julio 23, 2007
el perro es el bomito del diablo animal traidor y consolador de los que no se llevan bien con los humanos,muestren videos de peleas me guastan las vestias verse destruir …..al carajo con los que protejen a estos putos animales,porque no protejen a animales como la vaca que sirven para tantas otras cosas y se las terminan comiendo ….los perros son un asco por eso no los comemos……
maricel
septiembre 18, 2007
me gustaria que a los dueños de los perros que los hacen pelear que ellos peleen aver si no le va adoler y aguantar semejantes mordidas . son bestias estos rusos con su cultura y de como hacen estas esesnas brutas y salvajadas de estos amigos del hombre.
carlos
septiembre 22, 2007
pobres los perros y ustedes los ponen a pelear tontos
fede
octubre 27, 2007
hola que tal chau
mathia
noviembre 14, 2007
nunca hagan eso en casa ni en ningun lado
santiago
diciembre 4, 2007
ESTO ES BIEN FACIL : “LES TRASMITEN AL PERRO LO QUE AL DUEÑO LE FALTA”
TENGO UN AMSTAFF Y SOY CAMPEON URUGUAYO PERO EN ESTRUCTURA Y BELLEZA .
SOY EXPOSITOR DEL KENNEL. HABRIA QUE MOLERLOS A PALOS A LOS IMBECILES QUE HACEN PELEAS O PONERLES UN TIRO EN LA CABEZA . ES LO MISMO QUE HACEN CON LOS PERROS .
NO SON GENTE HAY QUE APLASTARLOS Y Y NO TIENEN NADA DE HUEVOS.
lucas
diciembre 28, 2007
que lastima que exista gente tan wueona
son unos putos cagones que se mueran esas basuras
jorge
enero 6, 2008
soy de venezuela y estoy en contra de las peleas de perros eso va contra la moral de estos animales domesticos deberian de hacer un llamado a control domestico para que les arrebaten a lo dueños los perros y los tengan en cuidados intensivos ya que estos sufren graves lesiones y mordeduras es lo que opino.
paula
febrero 5, 2008
por favor hagamos ke esto temrine los animales no merecen sufrir no s elo merecen eshos no tienen poder de desicion pero nosotros si por lo tanto ayudemoslos!!!!!!!!!!!!!!
liberacion animal liberacion humana!
chainsaw
marzo 26, 2008
las peleas de perros son parte de la historia del hombre esta en la sangre de algunas razas es parte de la cultura de algunos pueblos , en pro de las peleas legalizadas
PUTAMADRE
abril 3, 2008
COBARDES HIJOS DE PUTA QUE LOS PARIÓ, PONEN A PELEAR PERROS. POR QUE NO SE MATAN USTEDES HIJOS DE MIL PADRES, ESO SERÍA UNA BENDICIÓN. CULTURA EL GUEVO MÍO. CULTURA ES QUE ME PEGO A SUS MADRES CADA NOCHE MALDITOS PERDEDORES, MISERIA HUMANA, ESCORIA, LACRA.
eduardo
abril 5, 2008
me encanta es un deporte mas ,por boxean entonces me encanta ver pelear los perros
Hijos de re Mil Puta
mayo 2, 2008
ESTO ES UN ATENTADO A LA VIDA DE 1 PERRO PORQE EL PERRO NO ELIJE PELIAR ESOS HIJOS DE PUTA LOS OBLIGAN VALLANCE BIEN AL INFIERNO HIJOS DE 1 GRAN PUTA….
Y EL QE DEJO EL COMENTARIO ANTES QE YO ES 1 BASTARDO MAL PARIDO PORQE ASOCIA EL BOXEO CON LAS PELEAS DE PERRO SOS 1 HIJO DE PUTA EDUARDO
LOS SALUDA EL QE LES DECEA LA MUERTE AL QE LE GUSTAN LAS PELES DE PERRO
eduardo
septiembre 8, 2008
Probablemente los propietarios tambien actuen como los perros, es decir, les agrade pelear, es dificil combatir este tipo de practicas sobretodo en esos lugares alejados de las ciudades, estas personas por lo general tienen una organización en sus actividades y probablemente cambiaran de sitios, se necesita que los gobiernos decidan luchar activamente, pero por lo poco que pude leer creo que no parece importarles de esta manera es poco lo que se puede hacer para prevenir estas practicas
qandy
octubre 22, 2010
qe estupiidoz enfermoz dementes ojala se pudra y qe les isieran lo mismo
para qe siientan yo tengo un BULL TERRIER y desde cachorro lo he enseñado
y para nada es agresiivo es muy ovediente…somos la voz de ellos no contra la viiolensia animal castigo para los culpables que se pongan a trabajar en vez de ganar dinero con los pobres animales…