matar a un gato

Posted on noviembre 14, 2007 por

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[Galveston, Texas, Estados Unidos] El ornitólogo admite haber matado a un gato, pero ¿se trata de un caso de crueldad animal? El martes oyeron los miembros del jurado los alegatos en el juicio de un ornitólogo aficionado que disparó contra un gato, matándolo, porque según dijo era un peligro para las aves de la costa.
El acusado, James M. Stevenson, es el fundador de la Sociedad Ornitológica de Galveston y dirige sus giras de observación de aves en esta isla de la Costa del Golfo a 96 kilómetros al sudeste de Houston. Si le condenan por cargos de crueldad hacia los animales por matar a balazos a un gato en noviembre pasado, podría ser sentenciado a dos años de prisión y una multa de diez mil dólares.
Stevenson, 54, no niega haber usado su rifle calibre .22, adaptado con una mira telescópica para matar al gato que vivía debajo del puente de peaje San Luis Pass, que une a Galveston con el continente. También admite haber matado a muchos otros gatos en su propiedad, donde gestiona una hospedería para alojar a algunos de los cerca de medio millón de ornitólogos aficionados que llegan cada año a la isla.
En su declaración inicial, Paige L. Santell, fiscal de distrito del condado de Galveston, dijo al jurado de ocho mujeres y cuatro hombres, que Stevenson “mató a ese animal a sangre fría” y que el gato sufrió una muerte lenta y dolorosa, “ahogándose en su propia sangre”.
Dijo que el gato tenía un nombre, y se llamaba Mama Cat, y aunque vivía debajo del puente del peaje, era alimentada y cuidada por un cobrador de peaje, John Newland. Todavía se espera su declaración.
Si el gato era asilvestrado o no es crucial en este caso. Stevenson fue acusado por una ley del estado que prohíbe matar a gatos que “pertenezcan a otros”. Activada por este caso, la ley fue modificada el 1 de septiembre para incluir a todos los gatos, independientemente de si tienen o no dueños.
Santell alegó que debido a que Newland lo había bautizado, alimentado y provisto de juguetes y un petate, el gato le pertenecía y no era asilvestrado.
El abogado de Stevenson, Tad Nelson, admitió en su declaración inicial que su cliente se dirigió al puente del peaje del San Luis Pass con “la intención de matar”, pero que él pensaba matar a un animal salvaje que estaba atacando a los
chorlitos silbadores, que es una especie amenazada. “Este hombre ha dedicado toda su vida a los pájaros”, dijo Nelson, apuntando a Stevenson.
El caso ha provocado emocionales comentarios en internet. Blogs amigos de los gatos han llamado a Stevenson “asesino fascista” y “monstruo diabólico”. Los blogs de ornitólogos defienden su derecho a deshacerse de una “terrible amenaza” y han creado fondos para ayudar a pagar los costes de su defensa.
En una entrevista en el ascensor del edificio de tribunales durante un receso del juicio, Stevenson dijo acaloradamente que los amigos de los gatos que lo han condenado y que le envían correspondencia odiosa, “piensan que los gatos son inofensivos”. “Aquí se trata de especies salvajes que están desapareciendo del planeta”, dijo. Agregó: “Hice lo que tenía que hacer”.
Luego declararon agentes de policía y el veterinario que hizo la autopsia de Mama Cat, un mix atigrado blanco y gris. Los jurados observaron varias fotografías del gato ensangrentado, que hizo evocar un episodio de ‘CSI: Miami’.
En fotografías de la escena del crimen se ven cuencos con alimento para gatos, mantas y juguetes colgando de cuerdas debajo del puente. También se ve en ellas el rifle calibre .22 utilizado por Stevenson para matar al gato, además de una recámara llena de balas Remington de punta hueca.
La fiscalía y la defensa disputaron repetidas veces sobre si los testigos podían determinar el estado mental del gato.
“No está calificado para saber qué estaba sintiendo el gato”, dijo Nelson, cuando un agente de policía, John P. Bertolin Sr., declaró que el gato sufría terribles dolores cuando él llegó al sitio del suceso. El gato murió cuando era trasladado a una instalación de la Sociedad Protectora.
El juicio, que se espera tome una semana, tuvo pocos espectadores, excepto un puñado de ornitólogos aficionados y amigos de los gatos, que se sentaron a lados opuestos de la sala del tribunal. Un lado asentía enfáticamente a los argumentos de Santell, y el otro cuando Nelson objetaba.
“Cómo se siente la gente por este juicio, depende de a quién se lo preguntes”, dijo Victor Lang, un historiador local, que agregó que los observadores de aves y los amigos de los gatos tenían las posiciones más extremas.
Aunque otros alegan apasionadamente sobre cómo castigar a Stevenson, Lang dijo que él no tenía mucho interés en el caso.
“Es que yo prefiero a los perros”, dijo. “Si el tipo hubiera matado a un perro, estaría indignado”.
[Kate Murphy]
[14 de noviembre de 2007]
new york times]
[viene de mQh]