mascotas veganas

Posted on agosto 23, 2010 por

3


[Andrew Knight] [¿Sabemos de verdad por qué decimos que los gatos y perros son carnívoros? ¿Quién lo dijo? ¿Por qué? Andrew Knight tiene otra opinión sobre el asunto]. Lo tradujimos de la web del doctor Andrew Knight, que es también presidente del partido animalista del Reino Unido:

Imagínese a la deriva en un mar color turquesa, arrullado por las olas que besan dulcemente las blancas arenas en el exótico balneario adonde su jefe finalmente le envió, en humilde reconocimiento de todos sus años de experto y valioso servicio. El sol calienta, el cielo está azul, y la brisa sacude delicadamente las hojas de las palmeras, que dan sombra al cóctel que espera junto a su silla de playa. Todo está como debe estar.
Repentinamente, su paz es destrozada por un potente chapuzón. Un bulto borroso, color zanahoria y peludo, pasa zumbando por su lado, dejando una estela de espumosas burbujas. Entornando los ojos para protegerse del brillo de la luz, logra distinguir un par de orejas empapadas, y un rabo que se agita fuertemente, alejándose rápidamente hacia el azul más profundo. “Ah”, declara usted; “es solo un gato doméstico, que busca satisfacer, como felino, su dieta de pescado”. Cuando deja una vez más que su mirada se pierda en las infinitas profundidades del cielo azulado, recuerda que sabe algunas cosas sobre los gatos. La predilección felina por los peces, por ejemplo, es un hecho bien establecido. Les gusta especialmente el bonito. También sabe que los gatos de la costa nadan, naturalmente, hasta 32 kilómetros mar adentro, para cazar atunes rojos, que pueden llegar a pesar hasta media tonelada, a los que ataca debajo del agua hasta que los mata. ¿Sabía que aderezan sus comidas con especies más pequeñas, como el salmón, el langostino y el chanquete? Felizmente, todavía no se sabe de ningún ataque contra primates flotantes y tostados por el sol. Debe saber que las prósperas colonias de gatos asilvestrados en países de África han vuelto a sus métodos tradicionales de subsistencia, persiguiendo y cazando animales más grandes, como vacas, ovejas y cerdos, poniendo todavía más en peligro a los amenazados rebaños de búfalos. La población de rinocerontes blancos ha descendido a niveles críticos. Aparentemente, a estos tremendos depredadores felinos les gusta bajar la comida con leche de vaca. Los meninos adquieren el gusto naturalmente, porque sus madres los dejan con algunas vacas lecheras elegidas por seguridad, mientras salen a cazar otras presas. ¿Le oí decir: ¡Ridículo!? Piénselo otra vez. Millones de tutores de gatos y perros en todo el mundo consideran completamente normal alimentar  a sus compañeros caninos y felinos, con pescado y camarones enlatados y partes de vacas, de ovejas, cerdos, pavos, patos, pollos y leche. Quizás sea usted uno de ellos. Sin embargo, desmintiendo alucinaciones inducidas por el sol y el mar, en sus ambientes naturales los gatos cazan y matan una variedad de pequeños mamíferos, aves e insectos grandes. No se sabe de ningún gato que persiga al atún rojo en alta mar; ni que sea el terror de rebaños de vacas, ovejas o cerdos.

Alimentos para Mascotas con Ingredientes Cárnicos
Pese a las evidencias biológicas, millones de personas se aferran a la creencia de que, de cierto modo, es natural alimentar a sus compañeros felinos y caninos con dietas comerciales compuestas con diversas partes del cuerpo de una variedad de animales, que espontáneamente no comerían nunca. A estos deben agregarse los productos de matadero desechados por no aptos para el consumo humano, como la carne ‘4-D’ (de animales que llegan al matadero enfermos, agonizando o muertos), disfrazados ingeniosamente bajo nombres como “derivados o subproductos cárnicos”.
Desgraciadamente, los peces no han elaborado mecanismos para excretar los modernos contaminantes oceánicos, como el mercurio y los PCBs, que se acumulan en sus tejidos. Una vez expuestos al aire, los peces son particularmente vulnerables a la putrefacción bacteriana. Los peces dañados o estropeados también se agregan al alimento para mascotas.
Las marcas de países como Estados Unidos también contienen cadáveres de gatos y perros provenientes de refugios animales. Asimismo, los tóxicos collares antipulgas no son siempre retirados. No sorprende mucho que un estudio de la Superintendencia de Alimentos y Fármacos de Estados Unidos, de 1998, detectara pentobarbital de sodio (la solución que se usa en la eutanasia, que ha sido elaborada específicamente para matar perros, gatos y otros animales) en 43 variedades de alimento seco para perros elegidas al azar.
Para fortalecer su sabor, el alimento seco es rociado con una mezcla de grasa animal refinada, tocino, grasa quemada de restaurantes y otros aceites considerados demasiado rancios o incomestibles para humanos, con un alto contenido de insalubres radicales libres y ácidos grasos trans. Estos aceites dan ese distintivo olor que sale de las bolsas de comida seca recién abiertas.
Entre otros peligros adicionales, se incluyen contaminantes bacterianos, protozoales, fúngicos, virales y priones, con variadas endotoxinas y micotoxinas; residuos de hormonas y antibióticos, especialmente en marcas de países como Estados Unidos, donde estos químicos se inyectan en el ganado; y conservantes potencialmente peligrosos, algunos de los cuales han sido prohibidos en varios países.

La Codicia, un Motor Poderoso
El deseo de los ejecutivos de la industria del alimento de ahorrarse unos centavos más con los ingredientes, que lo que deberían es en realidad ser desechados como no aptos para el consumo, han convertido el alimento para mascotas con ingredientes cárnicos en un inmenso vertedero industrial, lleno de productos que ningún gato o perro sano consideraría alimento. Sin embargo, la codicia es una potente fuente de inspiración -condujo a la invención del ‘digest’. De acuerdo al texto ‘Small Animal Clinical Nutrition’, “Digest es probablemente el factor más importante descubierto en los últimos años para reforzar el sabor del alimento seco para gatos y, en menor grado, para perros”. ¿Qué es este maravilloso ingrediente? Digest es un eufemismo empleado en la industria para referirse a una sopa de intestinos, hígados, pulmones y variadas vísceras de pollo (fundamentalmente) y otros animales, producida utilizando varias encimas y ácidos. El detalle preciso de los ingredientes es un secreto comercial celosamente guardado, que, en diferentes combinaciones, produce sabores diferentes. Lotes con más sabor a vacuno que otros, pueden transformar mágicamente una lata de partes animales diversas en ‘Guiso de Carne’, mientras que los considerados con más sabor a pescado, se transformarán en ‘Pescado Blanco de Alta Mar’.

¿Son Sanas las Dietas Veganas?
Formuladas propiamente, las dietas veganas pueden proporcionar una alternativa sana tantos para gatos como para perros, eliminando los numerosos riesgos inherentes en el alimento para mascotas con ingredientes cárnicos. Las dietas veganas contienen todos los nutrientes necesarios empleando sólo fuentes vegetales, minerales y sintéticas. Cada especie necesita nutrientes dietarios particulares, antes que ingredientes específicos. Ahora un creciente número de fabricantes produce dietas veganas para animales de compañía (ver http://www.VegePets. info, ‘Suppliers’). Se dispone de dietas completas y suplementos dietéticos.  Las primeras ofrecen conveniencia, mientras que las últimas son una alternativa barata para los que desean agregar suplementos nutritivos a dietas caseras. Se encuentran recetas en libros como ‘Vegetarian Cats & Dogs’ (Peden 1999) y ‘Obligate Carnivore’ (Gillen, 2003), y de proveedores.

¿Conducta Innatural?
Tutores de mascotas, bien intencionados pero equivocados, a menudo rechazan las dietas veganas, en la creencia de que las dietas comerciales con ingredientes cárnicos se corresponden mejor con la alimentación natural de las mascotas. Esta creencia debe ser mejor estudiada.
Cuando los gatos o perros salvajes matan una presa, engullen todo lo que pueden para impedir que la consuman otros rivales. Luego siguen inciertos periodos de hambruna. Sin embargo, las dietas comerciales con ingredientes cárnicos incluyen una variedad de partes de animales que ni gatos ni perros comen en su estado natural, pesadamente impregnada con aditivos artificiales de dudosa calidad. Este alimento se sirve desde latas o bolsas a horas fijas durante el día, y el pienso está disponible día y noche.
Los tutores frecuentemente vacunan, desparasitan, quitan las pulgas y privan de sexo a sus peludos compañeros, o los dotan de microchips, y los encierran en casa durante la noche, porque creen correctamente que esas prácticas son necesarias para salvaguardar la salud. ¿Por qué, entonces, hay tantos que rechazan alimentar a sus perros y gatos según sanas dietas veganas, argumentando que es “innatural”?
Las verdaderas razones de esta curiosa doble moral surgen probablemente de la necesidad profundamente enraizada de estos tutores de mascotas, -fuera de esto, cariñosos-, de justificar el sufrimiento y la muerte implicadas en pasadas y presentes opciones dietéticas basadas en el consumo de carne, mediante la difusión de la creencia de que la carne es natural o necesaria.

Efectos para la Salud
La creencia de que los gatos y, en menor medida, los perros no pueden vivir sin carne, sigue vigente y la comparten inclusive veterinarios. Sin embargo, una búsqueda reciente de literatura bio-médica sólo ofreció un estudio donde se muestren efectos negativos en gatos vegetarianos. Esta dieta era conocida por ser nutricionalmente deficiente.
Por otro lado, al menos diez estudios científicos han demostrado los crecientes riesgos de que perros y gatos adquieran una serie de enfermedades después de ser alimentados durante años con dietas basadas en la carne, incluyendo enfermedades que afectan al hígado, riñón, corazón, y enfermedades neurológicas, visuales, neuromusculares y de la piel, enfermedades hemorrágicas, defectos de nacimiento, sistemas inmunológicos debilitados y enfermedades infecciosas (ver http://www.VegePets.info, ‘Meat Based Diets’). Como es el caso de los humanos, las tasas de las llamadas enfermedades degenerativas, como la obesidad, el cáncer y las afecciones cardíacas y renales están llegando en gatos y perros a extraordinarios e inquietantes niveles, y la exposición prolongada a dietas no saludables es la causa evitable más habitual.
En 2006 el primer estudio sobre la salud de una población de gatos que eran vegetarianos (de hecho, la mayoría eran veganos) hacía mucho tiempo, fue publicado en la revista de la Asociación Médico-Veterinaria de Estados Unidos -una de las más prestigiosas del mundo. La mayoría de los gatos estaban clínicamente sanos, excepto cambios en la presión en tres gatos, que eran alimentados parcialmente con restos de comida humana.
Asimismo, un estudio de una población de perros veganos (65 por ciento) y vegetarianos (35 por ciento) de 1994, constató nuevamente que la inmensa mayoría gozaba de excelente salud, especialmente los que habían sido veganos o vegetarianos toda la vida. Sobre la base de estos estudios de gran escala y numerosos otros casos, las dietas para animales veganas y vegetarianas nutricionalmente responsables parecen estar asociadas con los siguientes beneficios para la salud: mejora general del estado de salud y vitalidad, disminución de la incidencia de cánceres, de infecciones, de hipotiroidismo (una grave enfermedad hormonal), de ectoparásitos (pulgas, piojos, garrapatas y ácaros), mejor pelaje, control de alergias, control del peso, retroceso de la artritis, control de diabetes y resolución de cataratas.

Cuidando la Salud
Las dietas veganas nutricionalmente responsables pueden satisfacer todas las necesidades de perros y gatos evitando al mismo tiempo los riesgos inherentes en las dietas comerciales basadas en la carne. El uso correcto de algún suplemento nutritivo completo y balanceado, o una dieta completa, es esencial para prevenir enfermedades nutricionales que de otro modo pudieran eventualmente adquirirse si algunos nutrientes dietéticos fueran deficientes.
Cambiar a una dieta vegana puede también provocar alcalinización urinaria, la que aumenta el riesgo de piedras urinarias y oclusiones, especialmente en gatos machos. Estas pueden amenazar la vida de las mascotas. Por eso el control periódico de la acidez urinaria de ambos sexos de gatos y perros es esencial, quizás cada dos semanas durante una transición dietética, y al menos cada tres meses después de la estabilización. En los perros la orina se puede recoger usando contenedores como bandejas de papel de aluminio, y usando, en gatos, arena higiénica de plástico no absorbente disponible en consultas veterinarias. Los veterinarios también disponen de tiras de medición de la acidez (pH), aunque los pH-metros dan los resultados más precisos. El pH de la orina de perros y gatos es normalmente de 6.0 – 7.5. En http://www.VegePets.info encontrará una lista de aditivos con que corregir la alcalinización, si fuese el caso.

Dieta Vegana
Se requiere gran paciencia y persistencia cuando se alteran las dietas, especialmente de los animales expuestos anteriormente a digest. Los cambios debiesen ser graduales, por ejemplo, haciendo una mezcla de 90 por ciento de la antigua dieta y 10 por ciento de la nueva durante unos días, y luego 80 a 20, etc. Los cambios graduales también permiten una transición adecuada de encimas digestivas y microorganismos intestinales, minimizando reacciones adversas como diarrea. Los tutores deben demostrar claramente que consideran la nueva dieta igual de comestible que la anterior (posiblemente sin advertir ni alarmar a las mascotas llamando la atención sobre el cambio). No deben preocuparse si los animales al principio no tocan el nuevo alimento. Tenerlo cerca ayudará a crear la necesaria asociación mental, así como mezclar completamente el alimento, y el añadido de odoríferos (el sentido del olfato es muy importante) y aditivos apetitosos, tales como levadura nutricional, aceite vegetal, nori en copos y espirulina. Calentar la comida a fuego lento también puede ayudar. Los factores más importantes para guiar a animales difíciles, son el cambio gradual y la persistencia. Utilizando estos principios, hasta los gatos y perros más testarudos han adoptado sanas dietas veganas.

Conclusiones
Quizá un día usted sea el primero en ver a un gato doméstico persiguiendo a un atún mientras flota en esas vacaciones en una isla tropical que su jefe le está debiendo. Quizá sea el primero en demostrar que es natural para gatos y perros comer los numerosos, incongruentes y potencialmente peligrosos ingredientes que contienen los alimentos para mascotas con ingredientes cárnicos. Sin embargo, hasta entonces podría considerar una alternativa vegana nutricionalmente responsable, que podría aumentar las posibilidades de buena salud y longevidad no sólo de su gato o perro, sino también, por supuesto, de nuestros llamados animales de consumo, tan frecuentemente maltratados.

[El Dr. Andrew Knight es presidente de Animals Count, un partido político de defensa animal del Reino Unido y un experimentado veterinario de perros y gatos, y autor del sitio informativo www.VegePets.info]

23 de agosto de 2010
28 de mayo de 2010
©aknight publications

cc traducción @lisperguer : perros

Posted in: veganismo