doctor rata quiere exterminar perros

Posted on noviembre 14, 2010 por

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[Punta Arenas, Chile] [Alejandro Toro] [Volvieron a salir las ratas del infierno. El punto de vista que defiende este energúmeno acartonado es tan inhumano como estúpido. Republicamos la entrevista aquí solo  para conocer mejor los, ejem, argumentos del enemigo. Este aberrante personaje debiese ser destituido y funado.] Lo leímos en La Prensa Austral:

Conmueve a Cualquier Individuo Ver en la Cara de un Niño de sólo 4 años una herida causada por la mordedura de un perro callejero. Y más: da impotencia. Eso sintieron muchos lectores de La Prensa Austral el viernes al observar en la primera página del diario esa imagen. Algo, en todo caso, no infrecuente en Punta Arenas. Cifras de la seremi de Salud señalan que en lo que va del año, 260 personas han sufrido algún tipo de mordedura canina en la comuna.
El presidente del Consejo Regional del Colegio Médico fue una de las personas que reaccionó a dicha información. Ayer, Gonzalo Sáez hizo llegar una carta en la que plantea su posición respecto de la preocupante presencia de una gran cantidad de perros abandonados en las calles de la ciudad. En lo esencial, el dirigente se manifiesta a favor de la eliminación de estos animales -a los cuales califica de plaga- y cuestiona la defensa que de ellos hacen determinados grupos.
“Las cosas hay que decirlas claramente”, afirmó al ser consultado por el tenor de sus dichos, asegurando que no siente miedo por eventuales represalias de las que pueda ser objeto: “Más temor siento por lo que le pueda pasar a mi hija de 10 años si es atacada por un perro”.
El siguiente es el texto íntegro de la misiva (los subtítulos son de autoría de El Magallanes):

Impotencia y Frustración
“El viernes, en la jornada diaria del pabellón quirúrgico, me encontré con el Dr. José Antonio Sepúlveda. Como en otras oportunidades, se disponía a realizar el mejor esfuerzo por reconstruir la cara de un niño mordido por un perro. No es la primera vez que me encuentro con un cirujano infantil en una situación similar, y debo decir que la sensación de impotencia y frustración es algo que se transmite a la gran mayoría de los colegas que han presenciado escenas tan dramáticas. A la rabia y la frustración seguirá el comentario en los pasillos, la nota de prensa casi como una copia de otras tantas anteriores, un par de entrevistas o una encuesta callejera y luego el niño cargará con secuelas físicas y psicológicas en forma silenciosa y solitaria, sin que nada cambie. No es distinto en otras ciudades del país. Los perros vagos son un tema noticioso y sanitario en todas partes y la división que se genera entre defensores y detractores inhibe la decisión de cualquier organismo para enfrentar el tema con valentía.
“Voy a ser absolutamente franco y directo. Los perros vagos constituyen una plaga porque son animales sin control que ejercen un daño directo sobre los seres humanos: las mordeduras producen secuelas físicas y psicológicas, los canes pueden transmitir enfermedades, pueden producir accidentes al cruzarse a los autos o atacar ciclistas, esparcen basuras en busca de alimentos contaminando y provocando focos de insalubridad, ponen en riesgo el desarrollo turístico de la ciudad, y como en cualquier país civilizado, su control pasa por la esterilización y la eutanasia. No hay posibilidad de control sin ambos componentes y las soluciones parciales no sirven. Es una falacia la bandera esgrimida por grupos que se hacen llamar defensores de los animales respecto a que no es necesario recurrir a la eliminación de los perros vagos. Nadie podría dudar en la necesidad de educar en la tenencia responsable, aplicar multas a los que no cumplan, esterilizar a la mayor cantidad posible de animales, pero, seamos serios, esas medidas de largo plazo no evitan el riesgo de los niños que hoy caminan inocentes por las calles de nuestra ciudad. No vale lo mismo la vida de los perros que la de los seres humanos y los fundamentalistas que sostienen tal disparate no veo que hayan constituido sociedades en defensa de las moscas, arañas de rincón y cuanto bicho que exterminamos con insecticidas, ni los he visto rescatando al ratón colilargo que transmite el Hantavirus, no creo que sean todos vegetarianos (y si lo fueran desconozco porque los vegetales siendo seres vivos, no merecen el mismo respeto), y apuesto cualquier cosa a que, en caso de una neumonía o una meningitis pedirían a gritos un antibiótico, sin respeto alguno por el derecho de las pequeñas bacterias a vivir.
“El conservacionismo, los movimientos ecologistas, el amor por la naturaleza no tienen nada que ver con defender a los perros vagos y mucho más daño se produce al ecosistema fomentando esta plaga, que por cierto se produjo por la intervención humana (los perros no son animales nativos), que intentando controlarla.

Soluciones
“¿Cómo implementar soluciones? Existen dos caminos. El más permanente es la vía legislativa, que está siendo vista por la Cámara de Diputados, incorporado a la ley que regula sobre tenencia de perros peligrosos. Sin embargo en esa ley no se mencionan los responsables, ni la manera de controlar la población canina, por lo que requiere de gran perfeccionamiento.
14 de noviembre de 2010
©prensa austral