de dónde vienen los perros peligrosos

Posted on noviembre 17, 2010 por

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[Mendoza, Argentina] [Según investigaciones en Mendoza, más del 80% de las mordeduras las provocan perros no esterilizados o castrados, y más del 90% de las mordeduras y ataques se producen puertas adentro. Sin embargo, la gente carga contra los perros vagos. ¿Qué explicará esta irracionalidad, y qué explica que las autoridades tomen en serio estas irracionalidades? En el origen de las conductas agresivas se encuentra la separación precoz del cachorro de su madre y la socialización inadecuada. Gran parte de los ataques caninos son respuesta a provocaciones humanas.] Lo leímos en Los Andes:

Microchip y Registro: Malo para los Perros, Inútil para la Comunidad. Frente a varios hechos en los que perros han atacado a personas, los autores explican las razones de tal agresividad a la vez que desaconsejan ciertas soluciones y proponen otras.Si bien no existe en la provincia un registro oficial de los casos de mordedura ocasionadas por perros y la información se encuentra desperdigada entre hospitales, centros de salud y fiscalías, las cifras estimadas parecen situar a Mendoza como una de las provincias con menor índice de este tipo de accidentes del país: 2,7 por mil.
Es claro entonces que no estamos ante una “epidemia de mordeduras” pero el tema cobró especial relevancia mediática en las últimas semanas y el clima creado sirvió como catalizador para la reglamentación y puesta en efecto de ordenanzas municipales que pretenden solucionar el problema.
Proponemos un análisis de la situación y de las medidas que han comenzado a implementarse para determinar si éstas pueden arribar a una solución o si, por el contrario, contribuyen a agravar el problema.

Problemas de Base
No es la raza del perro lo que lo predispone a la violencia sino el trato que se le da. Un perro que recibe suficientes cuidados y cariño, que ha sido esterilizado, que tiene sus necesidades cubiertas y cuyos intereses son tenidos en cuenta y respetados, difícilmente ataque a otro ser, salvo que se sienta amenazado o que sea provocado.
El comportamiento agresivo obedece a factores que tienen que ver con lo ambiental. Por ejemplo, un perro que es mantenido atado es estadísticamente 2,8 veces más agresivo que uno que puede desarrollarse en libertad.
El National Canine Research Council realizó un estudio entre los años 2.000 y 2.005, el cual arrojó que en un 81% de los casos de mordeduras, el perro que mordió no estaba esterilizado. También son predispuestos a la violencia mediante el condicionamiento y los abusos constantes por quienes los compran para utilizarlos como herramientas de intimidación, guardia o en riñas.
Los criaderos comerciales y particulares, con el afán de desprenderse temprano de las “mercaderías” para maximizar su rédito económico, suelen separar a muy corta edad a los hijos de la madre canina. Esta separación temprana del cachorro y la inadecuada socialización en la etapa juvenil son causas directas de actitudes agresivas en edad adulta.

Chip, Registro, Coerción: ¿Soluciones?
El Municipio de Godoy Cruz ha creado un Registro Obligatorio de Perros Peligrosos, bajo el slogan: “Un perro puede ser un arma, registralo”. Pueden verse afiches en la vía pública con la leyenda, acompañada de la imagen de un perro conformada por balas de arma de fuego.
Una cuestión en la que vale la pena detenerse antes de seguir es: un perro no es un arma; es un ser que siente y es necesario comenzar a respetarlo como tal. El discurso elegido por el municipio va en sentido contrario ya que, a) cosifica al animal mediante una forzada y malintencionada comparación con un arma; y b) la campaña tiene como efecto el miedo, un sentimiento contrario a la empatía que, a su vez, impide progresar moralmente hacia el respeto.
La ordenanza municipal establece que las personas que convivan con un perro de las razas que se listan como “peligrosas” deben registrar a los animales y colocarles un chip que contiene datos del propietario y del animal.
De esta propuesta surgen varios problemas.
– No es una medida preventiva. El chip es un dispositivo teóricamente útil sólo para cuando la mordedura ha ocurrido. Ni el chip ni el registro son vacunas contra las mordeduras.

– Implica riesgos para el animal. Estudios demostraron que el chip está vinculado a la aparición de tumores cancerígenos en el lugar del implante. Un chip implantado puede migrar por el cuerpo y, al ser un cuerpo extraño, puede generar rechazo del organismo.

– No garantiza la identificación de los canes. Algunos estudios revelaron que el 20% de los chips implantados deja de funcionar. Se han registrado problemas por la incompatibilidad de scanners y algunos chips han sido hackeados. En España se han encontrado perros mutilados y con el chip removido para evitar la identificación.

– Pero principalmente, la identificación por este medio es en la mayoría de los casos innecesaria ya que alrededor del 90% de las mordeduras ocurren puertas adentro o en zona de peridomicilio, siendo el animal involucrado el perro de la familia.

– Desalienta la participación comunitaria. Debido a que estas medidas tienen espíritu persecutorio, en lugar de fomentar el acercamiento del vecino al municipio para atender clínicamente y esterilizar a sus animales los aleja para evitar multas y tasas, derribando el trabajo preventivo.

– La única manera de acceder a los datos del “dueño” es por intermedio de zoonosis, quienes retendrán al animal para, de ese modo, poder cobrar la correspondiente multa al dueño cuando pase a retirarlo, circunstancia que aumentará los casos de abandono.

El 8º Informe del Comité de Expertos de la Organización Mundial de la Salud (Ginebra, 1992) aconseja que “no debe relacionarse automáticamente el registro con los impuestos o tarifas, ya que esto podría desalentar la participación comunitaria”.
Su viabilidad está cuestionada. En el mismo informe de la OMS mencionado más arriba, se establece que “la viabilidad del registro de canes no depende sólo de la capacidad logística y organizativa sino de las características de la población canina. La rapidez de renovación, típica de las poblaciones caninas de los países en desarrollo, hace muy difícil el registro de canes”.
Queda demostrado que tanto el registro como el microchip no se constituyen en soluciones viables, éticas, morales ni integrales; por el contrario, contribuyen a agravar el problema de base.
Por supuesto que es lamentable que estos episodios ocurran. Por eso es que el esfuerzo, por parte de los distintos sectores de la sociedad, debe estar orientado a minimizar su incidencia y esto se logra implementando medidas preventivas que permitan el alcance del resultado y no mediáticas pseudo-soluciones que confunden al público.

Respeto, Prevención, Educación: Soluciones
Enumeramos a continuación medidas necesarias para enfrentar el problema desde una perspectiva ética y como parte de una solución integral.

– Trabajar en prevención desde el Estado, brindando herramientas tales como folletos educativos, charlas en conjunto con ONGs e implementando las debidas campañas de esterilización masiva, sistemática, extendida, gratuita y temprana.

– No mantener al animal atado.

– Prohibición de criaderos comerciales y de la cría domiciliaria.

– Adoptar un animal sin hogar, nunca comprar.
[Soledad Moretti y Alejandro Prieto]
[Los autores son miembros de la Red Animalista Mendoza.]
17 de noviembre de 2010
7 de octubre de 2010
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