polémica por ejecución de target

Posted on noviembre 23, 2010 por

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[Una historia espantosa. ¿Por qué es tan malo que perros y otros animales anden por la calle?] Lo leímos en radio biobío:
[Estados Unidos] Polémica en EEUU luego Que un Perro Héroe de Guerra Afgano Fuera Eutanasiado por Error.
Mientras en nuestro país se debate la conveniencia o no de terminar con la vida de miles de perros abandonados en las calles, otros países se cuestionan lo mismo pero desde la vereda del frente. Es lo que sucede en EEUU, donde un firme debate sobre el sacrificio de animales en los refugios comenzó tras conocerse la matanza accidental de un perro “héroe” de guerra afgano.
El caso se remonta a febrero de este año, cuando un atacante suicida talibán intentó explotar una bomba dentro de un cuartel de la milicia estadounidense en la localidad de Dand Aw Patan en Afganistán.
Pero el hombre no pudo cumplir su cometido gracias a 3 perros callejeros, los que -entre ladridos y mordiscos- hicieron huir al atacante hasta la puerta del recinto, donde hizo estallar los explosivos sin poder matar a ninguna persona.
Uno de los perros murió a causa de las heridas, sin embargo los otros -Rufus y Target- sobrevivieron y fueron llevados a Estados Unidos para ser adoptados por familias militares que les entregaran cuidados.
Target se convirtió en toda una estrella, siendo invitado a show de televisión tan populares como el de Oprah Winfrey, ganando un premio al “perro del año”, e incluso teniendo su propio espacio en Facebook donde celebrar su valentía.
Sin embargo y según narra el New York Times, la poca costumbre al encierro llevó a Target a escapar de su hogar en San Tan Valley, Arizona, tras lo cual fue capturado y trasladado a la perrera municipal de Florence, como cualquier otro perro callejero en su situación.
Su foto fue publicada en el sitio web del refugio en la esperanza de que sus dueños lo reconocieran. Y precisamente eso sucedió: el sargento Terry Young, quien presenció la valentía de Target en Afganistán y se hizo cargo de él posteriormente en Estados Unidos, pagó a través de Internet la tarifa por recuperarlo y convino pasar a recogerlo el lunes.
Por desgracia, una empleada del recinto se equivocó y practicó de todas formas la eutanasia al animal mediante una inyección, procedimiento descrito en el refugio como “poner a dormir” (PTS, por sus siglas en inglés).
“Mi hijo de 4 años me sigue diciendo, `Papá, trae de regeso a Target. Papá, quítale el veneno’. Obviamente al comienzo sentí una rabia y un horror extremos. Ahora que ya han pasado algunos días, la rabia fue reemplazada por el dolor”, explicó el Sargento al matutino.
Tras recibir una lluvia de críticas, el municipio de Florence decidió suspender de sus labores a la empleada que cometió la falta mientras dura una investigación interna. “Me afectó en el alma”, solidarizó la directora de control animal de la ciudad, Ruth Stalter. “Se trata de algo inaceptable. Ninguna familia debería ser privada de sus compañeros porque alguien no siguió los procedimientos establecidos”.
Más aún, la entidad devolvió la suma pagada al sargento Young y ofreció costear cualquier otro gasto derivado, así como ofrecerle consejería profesional. “No vamos a ocultar el tema. Metimos la pata y estamos asumiendo ese hecho”, afirmó la vocera del municipio, Heather Murphy.
Pero la situación fue suficiente para abrir un fiero debate en torno la conveniencia o no de tomar una medida irreparable como el sacrificio de los animales que son hallados vagando en las calles. De hecho, el No Kill Advocacy Center tomó el caso de Target para dar más auge a su campaña pidiendo el fin de las matanzas que cada año afectan a miles de perros y gatos en EEUU.
En tanto, un ex empleado del refugio, Jason Melroy, señaló que no era la primera vez que se cometían errores en el sacrificio de animales con dueños legítimos.
“Decían, ‘Ah, no te preocupes, los errores suceden’, y seguíamos adelante. Un vez sedé un perro que no se suponía que debiéramos matar. Gracias a Dios otro oficial se percató de ello”.
Por su parte, Heather Murphy defendió a los empleados del refugio señalando que todos se encontraban muy afectados por la situación y explicó que se trataba de un trabajo muy difícil.
“Ellos adoran cuando alguien adopta un animal o cuando uno es regresado con su dueño. Esta es la mejor parte del trabajo, sin embargo también tenemos tragos muy amargos. Hace poco tuvimos que recoger 154 gatos de un contenedor donde los habían dejado sin agua. Ese tipo de trabajos no se agradecen ni siquiera en los días buenos”, sentenció.
22 de noviembre de 2010
©radio biobío