mascota o pareja

Posted on febrero 9, 2011 por

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[Estados Unidos] [Muchas parejas en las que solo uno quiere realmente a las mascotas, este dilema se presenta con mucha frecuencia.] Lo leímos en Semana:

Si la Opción Es Mascota o Pareja, Muchos Eligen la Mascota. El 84 por ciento de las personas, según una encuesta, opta por la pareja si lo ponen a escoger entre ella y su mascota. Un 14 por ciento elige al animal.Su pareja o su perro. ¿A quién elegiría si se viera obligado a optar entre los dos? Una buena cantidad de gente dice que se queda con el perro.
Según una encuesta de AP-Petside.com poll, la gran mayoría de personas, el 84 por ciento, opta por la pareja si lo ponen a escoger entre ella y su mascota, pero un sustancial 14 por ciento elige al animal.
Tome el caso de Sally Roland, por ejemplo. Roland, de 53 años, de Omaha, Nebraska, optó por su perrito. “Soy divorciada, tal vez eso lo explique”, bromeó.
Las personas que no están casadas son más proclives a elegir la mascota por sobre la pareja: así lo hicieron un 25 por ciento de los solteros consultados, comparado con un 8 por ciento de los casados.
Fidel Martínez, de 30 años, de Akron, Ohio, jamás se desprendería de Killer, un perrazo de 45 kilos que encontró en un refugio de animales.
“Sin pensarlo dos veces dejo a mi novia por él”, declaró Martínez. “Sé que parece absurdo, pero he tenido muchas relaciones con mujeres. Mi perro jamás me defraudó”.
Martínez y Killer llevan juntos siete años. Martínez tiene una novia desde hace cuatro años. No planean vivir juntos, pero ella dice que se lleva muy bien con Killer.
Un porcentaje mucho mayor de mujeres admite que es una opción dura, un 40 por ciento comparado con un 26 por ciento de los hombres. Ambos géneros son también mucho más proclives a quedarse con la pareja, según la encuesta realizada por GfK Roper Public Affairs and Corporate Communications.
Tampoco hubo muchas diferencias si el animal era un perro o un gato.
Asimismo, las personas que viven en centros urbanos son más proclives a confesar que la opción es dura. Solo un 35 por ciento de quienes viven en los suburbios y un 25 por ciento de habitantes de zonas rurales dijeron eso.
Y es que desprenderse de un animal, por cualquier razón, puede ser algo traumático, a menos que uno sea dueño de un especialista en fugas.
David Rosenthal y su familia estaban listos para instalar lo que consideraban el cerco ideal en el patio de su casa de Missouri City, Texas, cuando adoptaron a un American Eskimo de un refugio de perros al que bautizaron Princesa. El idilio duró poco.
“Se escapaba todo el tiempo”, dijo Rosenthal. “Hacía pozos por debajo del cerco, se metía por cualquier resquicio. Nos tomaba una o dos horas atraparla”.
Roshenthal, de 49 años, aprendió por las malas que las palmeras sagú que tenía en el patio eran tóxicas para perros y humanos. Princesa las probó y casi se muere. El tratamiento costó 2.000 dólares.
“Además, mordisqueaba a los chicos”, expresó Rosenthal, quien tiene tres hijos. “Nos habían dicho que se portaba muy bien con los niños”. Así que Princesa volvió al refugio luego de un año. “Fue algo triste, pero sabíamos que había alguien que quería adoptarla”.
La familia tiene hoy otros dos perros.
Aproximadamente seis de cada diez adultos (un 57 por ciento) ha tenido que desprenderse de un animal alguna vez en su vida. Las razones más comunes son la salud del animal. En el 69 por ciento de esos casos, se dijo que el animal estaba demasiado enfermo y debía ser sacrificado, mientras que en un 52 por ciento indicó que estaba demasiado mal como para ser atendido en la casa. En uno de cada 10 casos (un 9 por ciento), el problema fue que el animal era demasiado agresivo.
Un 54 por ciento dijo que les resultaría “muy” o “algo” duro desprenderse del animal porque un familiar es alérgico. Un 46 por ciento aseguró que esa situación no ofrece dificultad alguna y que se desharía del animal sin pensarlo mucho.
Christopher J. Hampton, de 67 años, de Bellingham, Washington, adora los corgi galeses Pembroke desde que era chico. Hace 40 años, sufrió mucho al darse cuenta de que el animal agravaba el asma de su hijo de un año.
“No podía desprenderme de mi hijo, de modo que el perro se tuvo que ir”, relató Hampton.
La encuesta AP-Petside.com fue realizada entre el 13 y el 20 de octubre del 2010 por GfK Roper Public Affairs and Corporate Communications. El margen de error fue de 3,3 por ciento entre los adultos y del 4 por ciento entre los propietarios de animales.
8 de febrero de 2011
©semana

Posted in: mascotas, perros