psicópata sigue matando perros

Posted on septiembre 28, 2012 por

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[San Antonio, Chile] [Asesino de perros anda suelto en Llolleo alto: ahora mató a quiltrito y dejó inválido a otro. Canes ahorcados, mutilados en la línea del tren, baleados y envenenados. Se han denunciado incluso violaciones.]

[Rafael Sarmiento] El Cholito mira con desconfianza. Le ladra y le muestra los dientes hasta a sus propios dueños. Lanza mordiscos de rabia y dolor, porque no puede mover las patitas traseras.
El Cholito es un perro quiltro que vivía en la calle en Lloleo alto, que fue abandonado por una vecina y que tuvo la suerte de encontrarse en su camino con Eric y Jesenia, dos hermanos que entienden que los animales merecen cariño y respeto, igual que todos los seres vivos.
El Cholito salía todos los días a correr por las calles y volvía a la casa de sus nuevos amos, en el pasaje Los Romeros.
Allí, Eric y Jesenia le tienen una casita de madera en el antejardín, donde el perrito se abriga. Le dan comida y mucho cariño.
El Cholito igual se las arregla para salir a callejear, pero sabe que debe volver a casa.
Lo que no sabe Cholito es que en las últimas semanas se han conocido varios casos de brutales ataques a perritos en distintos lugares de San Antonio, aunque la mayoría en Llolleo.
Tras conocerse esta escalofriante situación surgieron otros tres casos de maltrato animal, un par de ellos casi tan macabro como el anterior. Algunos perros aparecieron ahorcados desde cables del tendido público, igual como ocurrió en diciembre del año 2009 en la población 30 de Marzo.
El conservador del Museo de Ciencias Naturales y Arqueología de San Antonio, José Luis Brito, conoce muy de cerca este tema, ya que recibe constantemente denuncias de maltrato animal.
Claro que Brito hace una salvedad. En el museo funciona el Centro de Rescate y Rehabilitación de Animales Silvestres; y como su nombre lo dice, ahí llegan animales de la fauna silvestre, no domésticos, no mascotas.
Pese a ello en el museo hay a lo menos ocho perritos que terminaron transformándose en mascotas del lugar, pero lo cierto es que no pueden seguir recibiendo perros abandonados ni maltratados.
“De todas maneras, igual vienen a dejar animales domésticos y además nos llegan muchas denuncias de maltrato animal directamente acá al museo, por teléfono, por correo electrónico y a nuestro Facebook”, insistiendo en que en el museo no se reciben animales domésticos.
El Cholito no puede moverse y no se da ni cuenta cuando orina. No tiene sensibilidad en sus patitas traseras y sólo puede mover su cabeza y las patas delanteras.
Eso, porque un sujeto intentó matarlo a punta de palos. Los golpes le llegaron por todas partes al pobre Cholito y uno derechamente le quebró la columna. Se arrancó y logró llegar a su casa con los últimos esfuerzos animalescos.
Esto ocurrió la madrugada del 19 de septiembre. Al amanecer, Eric y Jesenia se encontraron con Cholito. Lo llamaron, pero Cholito no pudo acudir como siempre a moverles la colita.
Lo llevaron al veterinario. El médico les confirmó que había recibido golpes contundentes en la espalda. “Nos dijo que era mejor sacrificarlo, porque nunca más iba a poder caminar normal”, dijo Jesenia.
Pero estos hermanos no dudaron en seguir luchando por Cholito y ahora lo mantienen en casa y piensan en colocarle un par de rueditas que le remplacen las patitas traseras.
El Cholito parece entender lo que ocurre y observa a sus amos con una conmovedora mirada vidriosa.
Los amos del Cholito tienen serios antecedentes respecto del autor del salvaje ataque e incluso testigos del hecho.
A esto se suma el lamentable hecho de que el día anterior amaneció muerto otro perro que frecuentaba el lugar y que era conocido por los vecinos del sector.
En medio del pasaje Los Romeros de Llolleo alto se podía observar al animal sin vida y con evidentes muestras de haber sido golpeado con un objeto contundente.
Los hermanos llolleínos fueron hasta el museo en busca de orientación. José Luis Brito les dijo que era fundamental que colocaran una denuncia por maltrato animal en Carabineros, PDI o directamente en la fiscalía.
“Denuncias nos llegan diariamente sobre maltrato animal. Borrachos que golpean a los perros, niños o adolescentes que les disparan postonazos o les lanzan piedras. Hemos llegado a lugares donde nos encontramos con perritos ahorcados e incluso hemos recibido a lo menos tres denuncias de zoofilia en toda la provincia; o sea, hay seres humanos que son capaces de violar a los perros. Un caso incluso corresponde a la violación de una gallina, pero en estos casos no hemos podido comprobar los hechos de manera exacta”.
No se descarta que los ataques a perritos registrados en los últimos meses en Llolleo hayan sido perpetrados por el mismo sujeto, al que los vecinos llolleínos ya han bautizado como “el asesino de perros”.
Mientras tanto, estos dos hermanos siguen cuidando al Cholito, perro que tuvo la suerte de escapar de la muerte y tener un par de amos que se preocupan por él y le entregan cariño.
Otros perritos no han tenido la misma suerte, sólo la certeza de que, como dice el título de una famosa película de Disney, “todos los perritos se van al cielo”.

El Artículo Legal Que Sanciona el Maltrato a los Animalitos
¿Qué dice el artículo 291 bis? En este cuerpo legal se sanciona el maltrato o crueldad para con los animales, en el artículo 291 bis, que fue incorporado mediante la ley 89.859 del 29 de noviembre de 1989 y que vino a derogar la disposición contenida en el numerando 35 del artículo 496 del mismo cuerpo legal, que establecía la sanción por maltrato excesivo para con los animales sólo como falta.
El citado artículo sanciona el maltrato o crueldad para con los animales como simple delito, estableciendo la pena de privación de libertad desde 61 días hasta tres años (presidio menor en su grado mínimo a medio) y multa de dos a treinta unidades tributarias, o sólo multa.
El artículo 291 bis del Código Penal textualmente señala: “El que cometiere actos de maltrato o crueldad para con los animales será castigado con la pena de presidio menor en sus grados mínimo a medio y multa de dos a ocho unidades tributarias mensuales, o sólo con esta última”.
Este artículo al tener por objeto la tutela y a su vez posee un elemento que integra al medio ambiente como es la fauna o reino animal, permite señalar, que es el único delito “ecológico” o “ambiental” propiamente tal que contiene el Código Penal, o al menos el que guarda una relación más directa con la protección a nivel penal del medioambiente.
28 de septiembre de 2012
©líder de san antonio