perros al rescate de la salamandra

Posted on octubre 6, 2012 por

0


[Conservacionistas caninos. La foto muestra a Frehley].

[Glenn Swain] Los altos niveles de energía de muchos perros en refugios animales pueden ser desalentadores para los humanos que buscan una mascota para agregarla a sus familias. Cuando eso ocurre, los perros pueden terminar en la lista de condenados al sacrificio. Pero conservacionistas de la fauna silvestre han encontrado un modo de aprovechar esa intensidad, enrolando a los perros para rastrear a especies amenazadas y, con ello, ayudar a proteger los ecosistemas.
Desde mediados de agosto, Frehley, un border collie de ocho años, y Sampson, un labrador de siete, han estado peinando las Montañas Jemez en el norte de Nuevo México, siguiendo el rastro de salamandras en peligro. Revisando los árboles caídos y el suelo del bosque, los perros están aprendiendo a identificar por el olor a la salamandra de las Montañas Jemez para ayudar a los científicos a calcular cuántas han sobrevivido al estrés de la sequía en la región.
Frehley y Sampson son miembros del Programa Canino de Conservación [Conservation Canines Program] del Centro para la Biología de la Conservación [Center for Conservation Biology] de la Universidad de Washington. Desde que se iniciara el programa en 1997, los encargados han adiestrado a los perros para rastrear heces y recoger así información sobre especies amenazadas y en peligro de extinción en todo el planeta. En nuevos programas pilotos, los perros están siendo adiestrados para detectar e identificar a los animales por cuenta propia. De acuerdo a Heath Smith, director del programa, uno de los quince perros del programa ha sido adiestrado para encontrar a la rana moteada de Oregón en British Columbia.
Frehley y Sampson fueron enviados a las Montañas Jemez durante la estación lluviosa, cuando es más fácil encontrar a la salamandra –que prefiere los ambientes húmedos.
El año pasado, Conservando la Naturaleza [Nature Conservancy] proporcionó al Centro para la Biología de la Conservación heces de salamandra y un fragmento del rabo que había perdido una de ellas para ayudar en la preparación de Frehley y Sampson. Los perros están siendo adiestrados para generalizar el olor de los anfibios –macho y hembra. “Se puede adiestrar a un perro a rastrear cualquier cosa que tenga olor”, dijo Smith.
Anne Bradley, directora del proyecto de conservación forestal del capítulo de Nuevo México de Conservando la Naturaleza, dijo que el estado ha puesto a la salamandra de Jemez en su lista de especies amenazadas, lo que la convierte en candidata para ser incluida en la lista federal de especies en peligro de extinción. Se cree que la especie ha vivido en las Montañas Jemez durante miles de años, pero las condiciones de una sequía crónica han afectado negativamente su hábitat.
Las salamandras son muy sensibles a los cambios en temperatura y humedad, y los investigadores esperan crear eventualmente un plan de gestión para ayudarles a sobrevivir y reproducirse.
El programa otorga a los dos perros una nueva oportunidad de vida. Frehley fue adoptado cuando alojaba en el Refugio Animal de Seattle en 2005, y Sampson fue rescatado del canil de la Sociedad Protectora de Animales de Seattle en 2008.
“Es divertido salir a pasear con Frehley y Sampson”, dice Bud Marks, adiestrador de perros para el Programa Canino de Conservación. “Es maravilloso poder salvarlos y darles un trabajo”.
Navegando en terreno difícil, Marks y miembros de la tribu jemez, que es reconocida por el gobierno federal, ayudan a Frehley y Sampson a encontrar salamandras. Cuando se localiza a una, Marks recompensa a los perros con cariños y con un juego con su pelota favorita.
Con más experiencia, Frehley y Sampson serán finalmente capaces de buscar a salamandras en tramos más extensos. “A los perros, estas sesiones de adiestramiento los ponen felices”, dijo Smith.
6 de octubre de 2012
5 de septiembre de 2012
©new york times
cc traducción c. lísperguer