qué hay en las casas de los pobres

Posted on noviembre 15, 2012 por

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[Un aberrante caso policial se vincula tangencialmente con los perros: una entrevistada por la secuestradora -una periodista de televisión, miembro de una secta- recuerda la pobreza como un espacio con muchos perros.Pero otras investigaciones establecen una relación entre afluencia y mascotas.]

[Claudio Lísperguer] El diario Página 12 publica en su edición del 14 de noviembre el espeluznante caso de un predicador y su mujer que secuestraron a una de sus seguidoras, a la que robaron, torturaron y violaron durante tres meses. El predicador tiene antecedentes por estafa; la mujer es una conocida periodista de la televisión local en la localidad de Coronel Suárez. La secuestrada, que logró escapar en un momento de descuido, relata que la alimentaban dos veces a la semana con “polenta y alimento para perros”. La secta se llamaba Centro Cristiano Amar es Combatir. La pareja de secuestradores poseía cuatro perros en el patio de la propiedad en Pueblo San José.
En una de las notas que publica el diario sobre el caso, se comenta uno de los programas de la secuestradora –la periodista y presentadora Estefanía Heit-en la que esta entrevista a una mujer pobre. “Contanos, ¿por qué sos pobre?”, le pregunta. “¿Cómo es vivir la pobreza?” “Y ¿qué hay en la casa de un pobre?” Esta última pregunta la respondió de este modo la entrevistada: ““Lo que sí te puedo asegurar es que nunca falta un vidrio roto tapado con algún cartón, una frutera con mandarinas y varios perros, no sé por qué pero siempre hay varios perros en la casa de un pobre, más que nada es eso.”
Es también la impresión que tenemos muchos: que las familias pobres tienen muchos perros y/o que las familias pobres son más piadosas que las ricas –también acogen a otros humanos, que son llamados allegados. Pero justamente ayer publicaba Care2 un decidor artículo (Are Pets Only for the Rich?) sobre la relación entre ingresos y mascotas, y la conclusión es que sí hay una relación entre afluencia y cantidad de mascotas. “Los cinco países donde la gente gasta más dinero en alimento para perros por perro son relativamente afluentes: Suiza, Australia, Suecia y Austria. “Los ingresos más altos permiten que la gente tenga mascotas”, dice el autor.
La conclusión parece apresurada. Yo tiendo a creer que las familias pobres, tanto en países pobres como ricos, tienden a tener (o recoger o adoptar) más perros y gatos que las familias ricas y los pobres parecen ser más solidarios que los ricos. Si se trata de mitos, estos son ampliamente compartidos. En las poblaciones se ven más perros que en los barrios ricos, ¿o será solo que en estos últimos simplemente no se los deja salir a la calle ni, gracias a las murallas, se les ve desde la calle o quizás se trata de perros mascotas, que viven dentro de la casa y no en el patio?
lísperguer