trató de quemar a perros de sierra gorda

Posted on noviembre 19, 2012 por

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[Sierra Gorda, Chile] [Abuela prendió fuego a jaula de perros que mataron a su nieto. Animales salvajes fueron capturados y encerrados en una jaula. Mujer quiso vengar muerte, pero vecino de Sierra Gorda se lo impidió. Dos ejemplares heridos estarían en canil municipal de Antofagasta. El Mercurio persiste en su campaña de desinformación y sostiene que el sacrificio de estos perros sanos sigue siendo una opción.]

Hace exactamente un mes en la comuna de Sierra Gorda falleció un bebé gitano de un año, quien fue devorado por perros salvajes tras alejarse a primeras horas de la mañana de su campamento. Luego de este terrible hecho casi la totalidad de la jauría fue capturada y encerrada en una jaula en el sector del vertedero municipal, lejos de cualquier contacto con la comunidad.
Sin embargo, el dolor y la impotencia que generó la muerte del niño llevaron a que uno de sus familiares decidiera tomar una drástica medida en contra de los animales.
Un joven trabajador de Sierra Gorda identificado como A.C.R., fue quien impidió que los más de 17 perros que permanecen enjaulados murieran quemados.
El trabajador se percató de que la carpeta que protege la jaula de los rayos solares tenía un agujero y fue hasta el lugar a ver qué sucedía. Al llegar vio que las mallas que cubrían la estructura estaban quemándose y que algunos perros tenían sus colas amarradas en la reja.
Pero al acercarse más, notó que dos de ellos tenían la cola cortada y que había restos de una botella rota con sangre en la punta.
El suelo estaba protegido por una carpeta de goma, la que también comenzó a quemarse, además habían arrojado maderas en el techo de la estructura para que ardiera completamente.

Venganza
“Por suerte quien prendió el fuego no botó los tambores con agua, ya que con eso pude apagar el fuego”, dijo el único testigo del hecho. Además, el joven comentó que cuando todo eso ocurría, los perros lloraban y golpeaban la raja tratando de escapar de las llamas.
Posteriormente A.C.R., dio aviso a Carabineros, pero cuando la policía llegó, los perros estaban descontrolados e intentaban morder a cualquiera que se acercara.
Los animales que sufrieron el corte de su cola fueron sedados y trasladados hasta el canil de Antofagasta, en donde permanecen hasta hoy.
Pero esto no terminó con el intento de quemar la jaula para que murieran todos los perros que estaban adentro.
“Vi a una mujer de edad que caminaba en dirección al vertedero, pero pensé que podía ser una de las personas que trabaja cuidando las ripieras”, dijo A.C.R.
Teniendo en cuenta el ataque anterior a la jaula, no lo pensó dos veces y fue a ver que no volviera a pasar nada extraño en el sector. Al llegar hasta las afueras del vertedero municipal, vio a una gitana que estaba dándole carne con vidrio molido a los perros.
“Le quité la carne de las manos y ella me lanzó una maldición, pero yo no creo en esas cosas y llamé a la policía”, relató el trabajador.
Después de la tragedia que terminó con la vida del niño, el campamento gitano de Sierra Gorda se marchó del lugar.
Según A.C.R., la abuela del bebé fallecido fue la que intentó matar a los perros enjaulados. De igual forma agregó que recibió información de que la mujer antes de irse, amenazó con volver para acabar con los animales que mataron a su nieto.

Testimonio
Cuando el niño de un año, Isaac Nicolich Nicolich, murió, hubo un testigo que logró rescatar el cuerpo del mortal ataque de la jauría.
El recuerdo de la mañana del 19 de octubre aún afecta a este vecino de Sierra Gorda, por eso dicha experiencia sólo podemos conocerla a través de un amigo suyo.
Éste último relató que ese día varias personas buscaban al menor. “Mi amigo vio que un grupo de perros mordían y tiraban algo entre todos”, comentó el vecino.
Cuando llegó hasta el lugar uno de los perros le dio un último mordisco antes de que pudiera arrebatárselos.
A pesar de que actuó lo más rápido posible desde que vio que era un niño el que mordía la jauría, ya era demasiado tarde pues al tomarlo en brazos el cuerpo estaba sin vida.
Este sujeto quedó tan afectado que días después lloraba sin control cuando a su mente venían los recuerdos de esa mañana.
Quien nos contó esta historia señaló que el hecho fue tan impactante que siente que él habría hecho lo mismo que la abuela del niño, que trató de matar a los perros.
La misma noche en que murió Isaac Nicolich, el grupo de animales salvajes fue capturado y encerrado. En aquella ocasión hubo canes extremadamente agresivos y que atacaban ferozmente a otros miembros de su grupo. Algunos de ellos, lo más bravos fueron eliminados mientras que los que estaban en peores condiciones recibieron ayuda médica.
Pero el problema de los perros salvajes que rondan en Sierra Gorda no es nuevo. Son los propios vecinos los que cuentan que en su mayoría se trata de ejemplares que son abandonados por gente del sector.
Incluso hay una casa en la comuna que quedó abandonada luego que sus moradores se cambiaran de ciudad, el problema, es que dejaron cerca de 10 cachorros en su interior.
Situaciones como ésta hacen muy difícil controlar la población de perros callejeros.
Los animales que actualmente están enjaulados reciben agua y alimento todos los días. Ahí esperarán la decisión de las autoridades para ver si son trasladados hasta otro lugar o se buscará a sus dueños en Sierra Gorda.
Aún quedan cerca de 5 perros salvajes que no han sido capturados, entre ellos, estaría el líder de la jauría. Es el animal más hábil de todos, ya que según comentó un trabajador del vertedero, escapó en reiteradas ocasiones de los dardos tranquilizantes. “Cuando lo acorralaron al interior del vertedero, saltó la reja que resguarda el perímetro, que mide un poco menos de dos metros”, señaló el funcionario.
El alcalde de la comuna, José Guerrero, hace unas semanas viajó hasta la capital para reunirse con las autoridades del Ministerio de Salud y buscar una solución en conjunto a este problema.
La construcción de un canil municipal es una de las opciones para controlar a los canes salvajes. Pero para ello se debe contar con una importante suma de dinero, la cual aseguró su alcalde, no está disponible por el momento en el municipio. Las otras opciones para abordar el tema van desde la eutanasia, la esterilización o la captura de los ejemplares más peligrosos para ser tratados.
19 de noviembre de 2012
©mercurio de antofagasta