búfalos y tierras públicas

Posted on mayo 8, 2013 por

0


[Helena, Montana, Estados Unidos] [En el parque, los esfuerzos para restaurar al búfalo encuentran resistencia. Empleados de la Interagency Bison Management Plan acorralaron en 2010 bisontes que se habían extraviado dentro de los confines del Parque Nacional de Yellowstone.]

[Jim Robbins] El búfalo silvestre, vital en el pasado en la cultura y ecología de las altas praderas y luego cazados hasta su olvido, están de vuelta en el centro de un nuevo debate mientras compiten con el ganado por el espacio en las vastas llanuras de Montana.
Durante los últimos quince años, ambientalistas y tribus indias han trabajado juntos para recuperar el búfalo estadounidense a lo que fue en el pasado. Pero esos proyectos no han resultado bien en el estado, que ahora es dominado por el ganado que consume los ricos pastizales que antes consumían los búfalos. Esta vez, la competencia no declarada por los pastizales se está debatiendo en tribunales, el Capitolio y en la prensa.
La nueva ley limita el número de búfalos que está siendo considerado en la Legislatura del estado, removiendo profundos y viejos sentimientos. Está claro que el búfalo silvestre, que en el pasado recorría libremente el territorio formando manadas de millones de individuos hasta que fueron reducidos a un puñado a fines del siglo diecinueve, hoy es un emotivo símbolo.
“El lema era ‘exterminar al búfalo, matar de hambre a los indios y ponerlos en reservas’ durante las matanzas”, dijo Mark Azure, director del Servicio de Pesca y Vida Silvestre del Departamento de Fort Belknap, donde viven miembros de las tribus assiniboine y gros ventre. Ambas tribus dependían de la caza del búfalo en las planicies de Montana.
A medida que los animales volvían, dijo Azure, algunas personas han retomado su modo tradicional de vida, reactivando antiguas ceremonias y mitos. “Es difícil describirlo, pero ver a los animales afuera, sientes algo en tu interior –una conexión con los ancestros”, dijo Azure.
De momento, las únicas manadas de búfalos silvestres en la región son las que están en el Parque Nacional de Yellowstone. Aunque hay muchos búfalos en el estado, tienen dueño, viven en propiedades cercadas y son considerados como ganado, no como fauna silvestre.
El objetivo de las tribus, las organizaciones conservacionistas y otros es recuperar las manadas silvestres utilizando búfalos seleccionados de entre los cuatro mil animales de la manada de Yellowstone, que descienden del puñado que sobrevivió la carnicería del siglo diecinueve y es considerado genéticamente puro. Los búfalos silvestres son una especie clave y pasta de modo que crea tramos de hábitat para otras especies silvestres de las praderas, como aves.
El debate sobre este este plan de restauración está prendiendo aquí a medida que los legisladores que representan a las regiones ganaderas tratan de bloquear la introducción de nuevas manadas con proyectos de ley fuertemente rebatidos.
Un proyecto, presentado por el senador del estado John Brenden, republicano y principal opositor de las manadas silvestres, permitiría que los propietarios ganaderos disparen contra búfalos que entren a sus propiedades, prohíbe el traslado de animales en cualquier parte en el estado y crea una nueva temporada de caza del búfalo.
Otro proyecto exige el permiso de los comisionados antes de que el búfalo pueda ser trasladado al condado, un tercer proyecto redefine el término “búfalo silvestre” para dificultar la creación de nuevas manadas, y un cuarto proyecto convertiría en responsable civilmente al Departamento de Pesca, Vida Silvestre y Parques de Montana, por daños causados por búfalos. Los críticos dicen que esos proyectos pondrían fin a sus planes de crear nuevas manadas.
Cuál es exactamente el problema, dijo el senador Brenden. “¿Por qué quieren propagar este horripilante cáncer, estos tanques de lana, en el estado de Montana?”, dijo. “Tratar de traer de vuelta las grandes manadas de búfalos en el estado de Montana es como traer de vuelta a los dinosaurios. ¿Y quién quiere búfalos en Montana? Yo no quiero”.
Las tribus de Montana han dado a conocer su oposición a los proyectos de ley. A mediados de marzo, los indios del estado realizaron una ceremonia de la pipa ataviados con túnicas de búfalo en apoyo de los proyectos de restauración, haciendo resonar el Capitolio con tambores y canciones.
El ex gobernador Brian Schweitzer, demócrata que luchó por el traslado de búfalos a las tierras de la reserva india, cree que el conflicto se ha reducido a una competencia por los pastizales. “Estos ganaderos viven de la ganadería subsidiada”, dijo. Mientras el gobierno federal cobra 1.38 dólares al mes por dejar pastar a una vaca y su vaquita, los latifundistas cobran veintidós dólares. “El búfalo es un animal grande que podría convertirse en un competidor activo” por los baratos pastizales de las tierras federales, dijo Schweitzer.
Qué hacer con los búfalos de Yellowstone que se extravían de la manada en el parque, ha sido un persistente problema. Durante muchos años cientos de esos macizos animales son cazador por funcionarios del estado y cazadores, o empujados de vuelta hacia el parque. Muchos lugareños, incluyendo a Schweitzer, consideran ultrajantes esos tratos y han buscado alternativas.
Una solución fue repatriar al búfalo silvestre a las llanuras. En 2010, Ted Turner recibió 83 búfalos de Yellowstone en su rancho de Montana, el primero en ser ubicado en las afueras del parque. El año pasado las tribus trasladaron a 61 búfalos a la Reserva India Fort Peck, con ayuda de organizaciones medioambientales y agencias federales y del estado.
Pero tan pronto como los animales fueron trasladados, los opositores al búfalo fueron a tribunales y consiguieron una orden que impide futuras transferencias. La orden ha sido recurrida ante la Corte Suprema de Montana por organizaciones medioambientalistas y será vista este próximo mes. Si se revoca, los búfalos serán subidos a camiones y empezarán a dispersarse por sus nuevos hogares en el estado. Los búfalos silvestres del parque pasan por una cuarentena, examinados y declarados sanos antes de que puedan ser trasladados.
Sin embargo, algunos ganaderos dicen que están preocupados por la brucelosis, una enfermedad bacteriológica infecciosa que portan algunos búfalos de Yellowstone que algunos temen que puedan infectar al ganado.
Los cercos pisoteados son otro problema. “Los búfalos se mueven cuando tienen hambre”, dijo el representante Kerry White, republicano con intereses en un rancho familiar. “Los búfalos silvestres pasarán derechamente por el cerco”, dijo, y cuando salgan de la reserva no habrá nadie para traerlos de vuelta.
Sin embargo, la restauración está ocurriendo en una enorme área y ha causado polémica entre algunos ganaderos, pese a que la superficie ha sido alquilada o comprada. La Reserva de la Pradera Americana en el norte de Montana tiene 250 búfalos en sus 1.105 kilómetros cuadrados de tierras arrendadas y compradas.
La reserva yace junto al refugio Charles M. Russell National Wildlife, que tiene cerca de 4.450 kilómetros cuadrados. El objetivo de algunas organizaciones medioambientalistas es que cerca de 1.600 kilómetros cuadrados con una población de búfalos libres vuelva a cumplir su antiguo papel en las llanuras.
“El intento es recuperar el búfalo silvestre en las llanuras”, dijo Tom France, abogado de la vida silvestre de la Federación Nacional de Vida Silvestre, que se opone a la ley de Montana porque haría más difíciles sus objetivos. “Y eso nos da una idea de cómo fue en el pasado”.
8 de mayo de 2013
1 de abril de 2013
©new york times
cc traducción c. lísperguer