tres años por matar a buddy

Posted on agosto 1, 2010 por

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[Colorado, Estados Unidos] [Nos alegramos todos de que este criminal vaya a pasar los próximos tres años en la cárcel. Es bueno que la justicia considere un crimen el asesinato de una mascota. Ojalá tuviéramos en Chile jueces probos, porque nuestra pena máxima es también de tres años en casos de maltrato animal, pero no ha sido dictada nunca por ningún juez]. Lo tradujimos de The Denver Post:

El Hombre Que Mató a un Perro Es Condenado a Pena de Prisión Máxima de 3 Años.
El hombre que arrastró hasta causarle la muerte a un perro, amarrado a su camioneta en el Parque Nacional de Colorado en diciembre pasado, fue sentenciado a la pena máxima de prisión de tres años.El juez de distrito, Philip Brimmer, le dijo a Steven Clay Romero, 38, que sus acciones habían sido estremecedoras.
“Este crimen se caracterizó por la premeditación”, dijo Brimmer. “Llevó al perro a un parque nacional. Dice que primero estranguló al perro y que luego lo arrastró amarrado a la parte de atrás de su camioneta para asegurarse de que hubiera muerto. Es particularmente estremecedor amarrar a un perro detrás de un camión y arrastrarlo hasta su muerte”.
Brimmer le dijo a Romero que su historia de que primero estranguló al perro -un mestizo de pastor alemán llamado Buddy- no era coherente con las evidencias que mostraban que Buddy estaba “vivo y tratando de correr a la par que la camioneta de Romero” cuando Romero recorrió el parque arrastrándolo.
“Romero dijo que en esos momentos no estaba pensando”, dijo Brimmer. “Las evidencias muestran que estaba pensando, pero mal”.
Buddy pertenecía a Sacha y Joe Leber, de Delta. El 29 de diciembre, cuando la familia comía en un restaurante de Delta, Buddy fue sustraído de la parte de atrás de su camioneta.
“Llevábamos a Buddy a todas partes”, dijo hoy Sacha Leber, por teléfono. “Me consterne, me entristecí y me enfurecí cuando nos dimos cuenta de que no estaba ahí”.
La familia adoptó a Buddy en la Sociedad Protectora de Animales del Condado de Delta hace cinco años.
En los años siguientes, Buddy se convirtió en un compañero de juegos de los tres hijos de los Leber: Isaac, Owen y Alyssa.
“Buddy era un perro bueno, tranquilo y educado, especialmente con nuestros hijos”, dijo Leber.
Leber dijo que ella y su marido rara vez piensan en Romero, aunque guardan las cenizas de Buddy en una urna. Pero dijo que le aliviaba que el caso hubiera concluido y que Romero tendrá tiempo en su celda de pensar en lo que había hecho.
El asesinato causó conmoción en todo el mundo. Más de 260 mil personas se unieron al grupo de Facebook, ‘Demand Justice for Buddy’ [Exigimos justicia para Buddy].
Gary M. Sherman fue uno de los administradores del grupo de Facebook. El vecino de Colorado Springs llevó a Denver once carpetas (de quinientas páginas cada una) con las firmas de personas en más de cien países pidiendo “justicia” para Buddy. Entregó las carpetas a la fiscal asistente Michelle Heldmyer.
Interrogado sobre cómo explicaba que tantas personas se hubiesen hecho miembros del grupo de Facebook, Sherman dijo que se debía a “la naturaleza del crimen”.
“La cadena de acontecimientos fue horrible. La absoluta falta de compasión causó conmoción el todo el mundo”, dijo Sherman. “Este perro no había hecho nada más que estar sentado en la parte de atrás de una camioneta”.
Durante la lectura de la sentencia, Heldmyer definió a Romero como muy peligroso. Observó que su declaración de culpabilidad por maltrato animal agravado era la undécima condena de Romero por delitos graves y que sus delitos eran cada vez más graves.
“Este tipo de conducta representa un peligro para la comunidad. Es un hombre muy peligroso”, dijo Heldmyer en el tribunal.
La fiscal dijo que dos días antes de que Romero matara a Buddy, había amenazado con matar a otros dos perros.
Heldmyer dijo que Romero se había peleado por dinero con la dueña del perro y le dijo que si no pagaba empezaría por matar a sus dos perros y luego la mataría a ella. La fiscal dijo que las amenazas fueron proferidas con insultos.
Después de ser encarcelado por matar a Buddy, Romero pidió a algunas personas que inventaran un alibi para él, cometiendo con ello el delito de perjurio, dijo Heldmyer.
Brimmer dijo que al dictar la pena máxima posible había tomado en cuenta las once condenas anteriores de Romero por delitos graves.
“Si ya vas por tu décima condena, deberías asumir que la siguiente será la máxima. Es un mensaje que debe ser oído”, dijo Brimmer. “El mensaje es: Basta”.
Brimmer también condenó a Romero a pagar quinientos dólares de multa y 343 dólares como reparación a los dueños del perro.
Cuando salga de prisión, Romero pasará doce meses más en régimen de libertad vigilada.
Romero se mostró arrepentido en el tribunal.
“A Su Señoría y a la gente del estado de Colorado tengo que decirles que lamento lo que ocurrió. Lamento lo ocurrido, pero no puedo devolverle la vida al perro. En esos momentos, yo no estaba pensando”.
Romero dijo que nunca le había ayudado nadie y que ahora esperaba que le ayudaran.
Buddy fue encontrado muerto, con una cuerda al cuello, a primeras horas del 30 de diciembre por el jefe de mantención del parque nacional.
Huellas en la nieve mostraban que Buddy al principio caminó, luego corrió y finalmente fue arrastrado cuando ya no pudo mantener la velocidad con el vehículo de Romero.
Buddy fue finalmente arrojado a un lado en la nieve.
La hermana de Romero, Marie Lockhart, robó a Buddy y a otro perro de la camioneta de los Leber.
Lockhart llevó los dos perros a su casa, donde dijo que Buddy había matado al gato de Lockhart. Entonces le dijo a su hermano que matara a Buddy.
Lockhart está acusada de complicidad por maltrato animal agravado por su intento de encubrir la muerte del perro.
Una media docena de personas llevaban camisetas con la leyenda ‘Exigimos Justicia para Buddy’ [Demand Justice for Buddy] en la sala del tribunal.
Dick Dahl, de Durango, dijo que había asistido a las audiencias del caso de Romero.
“Me dedico al rescate animal. Los animales son mis hijos. Esto fue espantoso”, dijo Dahl sobre la muerte de Buddy.
Shauna Strah, de Colorado Springs, dijo que cuando se enteró de la muerte de Buddy, “me alteré y entristecí de que alguien pudiera matar a un animal”.
Renee Yarbrough, de Aurora, dijo que había asistido a las audiencias porque “los animales no tienen voz.
“Tenemos que defenderlos”.
[Howard Pankratz]
[1 de agosto de 2010]
[30 de julio de 2010]
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